viernes, 6 de diciembre de 2013

Iolanta de Modest Tchaikovsky


Modest Tchaikovsky
Iolanta (fragmento)

"
(Un jardín bello y exuberante en el que se halla una gran residencia. En la parte inferior de la escena, hay arbustos de rosa en flor, y árboles frutales. Cuatro músicos tocan. Yolanda recoge fruta de los árboles, encontrándolos mediante el tacto. Para ayudarla, Brigitta, Laura y varios sirvientes sostienen las ramas que tienen fruta madura. Marta lleva un cesto, dentro del que Yolanda pone la fruta, poco a poco Yolanda deja caer los brazos)

MARTA
¿Yolanda, pequeña, estás cansada?

YOLANDA
¿Cansada?...
No lo sé realmente.

(suspirando)

¡Sí!
Dime una cosa, ama...

MARTA
¿Qué es, querida?

YOLANDA
¿Siento que algo me falta...
¿pero qué?
Me gustaría saberlo.
Mi padre, tú, Marta...

(se vuelve a donde cree que están los demás, que se mueven en consecuencia)

y vosotros, queridos amigos,
vosotros que os desvivís por mí.
¡Que alegráis mi vida con tanto amor
y no os recompenso suficientemente!


MARTA
Estamos aquí para servirte:
¡Tú eres la señora
y nosotros tus siervos!

YOLANDA
Eso no es verdad: ¡sois mis amigos!
Oh Marta, siento que necesito algo...
¿pero qué?... No lo sé.

MARTA
(llorando)
Ven, basta, Yolanda, mi pequeña.

YOLANDA
¡Un momento! Ven hacia mí...
Ven un poco más cerca...

(Toca los ojos de Marta)

¿Estás llorando? ¿Por qué esas lágrimas?

MARTA
¿Cómo puedo sentirme tranquila,
cuando sé que tú también lloras?

YOLANDA
Efectivamente, Marta, lloro,
pero no muestro mis lágrimas.
Mi voz era firme y sin temblor...
Tú no me tocaste los ojos...
¿Cómo, sabes que estaba llorando?

(confundida, Marta guarda silencio)

¡Hay algo que me ocultas,
algo que no me quieres decir!

MARTA
¡Debemos irnos!
"

miércoles, 4 de diciembre de 2013

Stefan zweig, Thomas Mann....

Edmée Elizabeth Monica Dashwood

 

Delafield, E.M.

E. M. Delafield (1890–1943) fue una prolífica y famosa escritora inglesa. Hija de la novelista Mrs. Henry de la Pasture, decidió utilizar el seudónimo de E. M. Delafield para diferenciarse de ella.
Recibió una educación clásica y victoriana y en 1911 entró como postulante en un convento belga, cuya experiencia relató en The Brides of Heaven (1931).
En 1919 se casó con Paul Dashwood, un ingeniero de caminos convertido en administrador de propiedades con el que viviría varios años en el Sureste asiático hasta que se instalaron en Croyle, Devon, donde nacieron los dos hijos del matrimonio y Delafield escribió muchas de las más de treinta novelas por las que sería recordada.
En 1929, la editora de la liberal y feminista revista semanal Time and Tide le pidió que colaborara con una columna. Así nació Diario de una dama de provincias, el divertidísimo relato, parcialmente autobiográfico, de las miserias y fortunas de una dama en una ciudad de provincias. El éxito fue inmediato, las columnas fueron recogidas en hasta cuatro volúmenes que la convirtieron en una de las novelistas más populares y queridas de su época. En 1930 se publicó Diario de una dama de provincias, dos años después The Provincial Lady Goes Further; en 1933 se reunieron en el volumen The Provincial Lady in America, las columnas en las que relataba su experiencia en Estados Unidos de gira literaria, columnas que además aparecieron en la revista americana Punch. Y finalmente The Provincial Lady in Wartime, que se publicó en 1940. Asimismo, también se realizó una serie radiofónica de sus columnas popularizada por la radio británica. 



lunes, 2 de diciembre de 2013

Los habitantes del bosque de Thomas Hardy

El notario del Pueblo de Jozsef Eotvos



 El notario del pueblo (fragmento) de Jozsef Eotvos
" Es ya un hecho reconocido que, de todos los factores que determinan el bienestar de un pueblo y por lo tanto el vigor de un país en su conjunto, ninguno es más importante como el estado de la educación. Por lo tanto, ningún país puede reclamar que se ejecute correctamente a menos que ponga más atención a su sistema educativo. "

La trilogía de Tora de Herbjorg Wassmo






Al amor de Franz Grillparzer


Franz Grillparzer
Al amor (fragmento)

"
Ser derrotado por los dulces encantos
que inflaman los corazones, ser cautivado
por el frecuente flujo de lágrimas de dicha
y dolor vertidas, ser herido por las flechas que
abandonan al rey en la persona de un mendigo.
Únicamente la hermosa Antonieta no claudica
y rechaza mis suaves murmullos.
"